Fundada sobre la antigua Tenochtitlán, aquí se mezclan las raíces prehispánicas, el pasado colonial y la efervescencia moderna. El corazón histórico late en el Zócalo, una de las plazas más grandes del mundo, flanqueada por la Catedral Metropolitana y las ruinas del Templo Mayor azteca. A pocos pasos, el Palacio de Bellas Artes y el vibrante barrio de Coyoacán, hogar de Frida Kahlo, son paradas obligadas. Para una vista panorámica única, los canales de Xochimilco, con sus coloridas trajineras, ofrecen un paseo festivo declarado Patrimonio de la Humanidad.