LOS MEJORES LUGARES PARA VISITAR EN PORTUGAL

Portugal despliega su encanto en ciudades llenas de historia, paisajes dramáticos y una autenticidad que cautiva. Este recorrido corrido te lleva por sus destinos esenciales, manteniendo un orden de prioridad que ningún viajero debería perderse.

1. Lisboa

La capital vibrante y melancólica construida sobre siete colinas, donde el barrio de Alfama, con su laberinto de callejuelas y el sonido del fado, es el alma histórica. A orillas del Tajo, el distrito de Belém alberga los monumentos más grandiosos: el Monasterio de los Jerónimos, joya del estilo manuelino, y la Torre de Belém, símbolo de la Era de los Descubrimientos. No puedes irte sin probar los auténticos pasteles de Belém y subir al Miradouro da Senhora do Monte para la vista más completa de la ciudad.

2. Oporto

La ciudad noble y auténtica que da nombre al país y al vino. Su centro histórico, Patrimonio de la Humanidad, tiene su corazón en la Ribeira, un barrio colorido a orillas del río Duero. Cruzar el icónico Puente de Dom Luís I hacia Vila Nova de Gaia es ritual obligatorio para visitar las bodegas de vino de Oporto como Sandeman o Taylor's. En el centro, la majestuosa Livraria Lello, con su escalera de caracol, y la opulenta Iglesia de São Francisco, con su interior completamente dorado, son paradas imprescindibles.

3. Sintra

Un lugar de fantasía donde los palacios parecen surgir de la niebla. Aquí reina el Palacio da Pena, un castillo romántico de colores imposibles (amarillo, rosa, azul) en lo alto de la montaña, rodeado de un parque forestal. Muy cerca, la Quinta da Regaleira sorprende con sus jardines esotéricos y el profundo Pozo Iniciático, mientras que las murallas del Castelo dos Mouros ofrecen vistas panorámicas de ensueño.

4. El Algarve

Despliega las playas más famosas de Portugal. La Praia da Marinha, con sus arcos dorados y aguas turquesas, es la postal por excelencia. Cerca, la Cueva de Benagil solo accesible por mar, y los acantilados de Ponta da Piedade en Lagos, son esenciales. Los pueblos blancos como Tavira, con acceso a una isla de arena infinita, y Albufeira, epicentro de la animación, completan la oferta de esta costa soleada.

5. Alentejo

Del Alentejo surge Évora una ciudad-museo amurallada. Su símbolo es el Templo Romano de Évora, un testimonio de 2.000 años de antigüedad. Pero lo que más impacta es la Capela dos Ossos, una capilla revestida completamente con huesos y cráneos humanos. La robusta Catedral (Sé) y la animada Plaza do Giraldo son los otros polos de esta joya Patrimonio de la Humanidad.

6. Coimbra

Ciudad donde se fundó la primera universidad de Portugal. Su máxima joya es la Biblioteca Joanina, una deslumbrante biblioteca barroca del siglo XVIII forrada en pan de oro y maderas exóticas. El ambiente estudiantil impregna la parte alta o "Alta", y es aquí donde se debe escuchar el fado de Coimbra, más grave y académico que el de Lisboa.

7. Aveiro

Conocida como la "Venecia portuguesa". El paseo en un moliceiro (barco tradicional) por sus canales es la actividad principal, y a pocos minutos, Costa Nova sorprende con sus casas rayadas de colores vivos frente al mar Atlántico. Es también el lugar perfecto para probar los dulces Ovos Moles.

8. Madeira

Es la "Isla Jardín". Su capital, Funchal, es colorida y acogedora, pero la verdadera aventura está en las levadas, senderos que recorren canales de riego por paisajes de laurisilva y montañas escarpadas, como la famosa Levada das 25 Fontes. Para vértigo, el Cabo Girão ofrece un mirador de cristal sobre uno de los acantilados más altos de Europa.

9. Óbidos

Óbidos es el pueblo amurallado de cuento por excelencia. Pasear por sus murallas medievales que rodean calles empedradas y casas blancas es un viaje en el tiempo. En la Rua Direita se debe probar la ginjinha (licor de cereza) servida en un vasito de chocolate.

10. El Valle del Duero

Es una obra de arte tallada por el hombre y la naturaleza. Este paisaje de terrazas de viñedos escalonadas es Patrimonio de la Humanidad. La mejor forma de admirarlo es con un crucero fluvial desde Peso da Régua o recorriendo la espectacular carretera N222 que serpentea junto al río, visitando alguna quinta vinícola para catar los prestigiosos vinos de la región.